En la última década el fútbol ha cambiado, la sociedad ha visto cambiar sus patrones hasta entonces establecidos. A lo largo del siglo XXI encontramos ejemplos muy ilustrativos de estos grandes cambios.
Antes los futbolistas se dedicaban simplemente a jugar al fútbol, no se les pedía nada más. Pero en la actualidad, estos se han convertido en productos. Unos productos forman parte de una marca (club) y esta marca obtiene un prestigio o reputación gracias a su presentación, imagen... es decir, los futbolistas son piezas perfectamente idealizadas para formar parte de un negocio llamado fútbol.
Uno de los principales personajes que irrumpió de manera espectacular en el mundo futbolístico y de la moda fue David Beckham. Él ha podido cambiar patrones de la moda, proponer nuevas tendencias ... Cuando fichó por el club blanco en 2003, hizo que por primera vez se utilizara el término "metrosexual" hacia un deportista. Este término quiere describir aquellas personas que tienen una especial devoción hacia su cuerpo y cuidan extremadamente la imagen personal.
Bekcham volvió a imponer la moda de los vaqueros desgastados y lucir de forma diferente, además sus incontables cambios de corte de pelo también han creado nuevas tendencias. Así pues, nos encontramos ante un futbolista producto de un marketing llevado al extremo. Pero este fenómeno ha creado escuela, y a lo largo del siglo XXI podemos ver mucho jugadores de fútbol que no sólo son referencia por su rendimiento deportivo, sino por lo que significan y cómo se comportan fuera de los terrenos de juego.
El futbolista inglés se ha convertido en una marca global, y uno de los futbolistas mejor pagados del mundo, con una fortuna estimada por la lista de milionarios del diario The Sunday Times de unos 165 millones de libras. Además se calcula que gana entorno los 36 millones de libras al año gracias a su imagen. Sin embargo, futbolísticamente también ha ganado títulos allá dónde del haya ido. A día de hoy, sigue siendo una figura popular y de gran éxito en el mundo del deporte. Además del fútbol, Beckham desempeñó un papel fundamental en traer los Juegos Olímpicos en Londres como uno de los embajadores de la propuesta, a pesar de que no fue seleccionado para la selección de Gran Bretaña.
El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, califica a Beckham de ser "una de las figuras más emblemáticas del fútbol mundial" y afirma que su retiro es "el final de un capítulo de una historia asombrosa".
A pesar de eso, vemos como tros futbolistas como Xabi Alonso, no Quieren ni compararse como el inglés.
Después de Beckham también hemos podido ver otros futbolistas que no sólo eran referencia por su rendimiento deportivo, sino que también despertaban expectación mediática en el mundo de la moda. Un ejemplo: Ljungberg, Piqué o Cristiano Ronaldo.
De esta manera, podemos concluir que el fútbol ha cambiado sustancialmente. Lo que antes eran sólo futbolistas, ahora son figuras o piezas de un negocio, de un engranaje que se alimenta de la imagen, del marketing y de las ventas de camisetas.
Jordi Pascual






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