Parece ser que tras media
temporada en el Inter de Milán, el delantero italoargentino Pablo Daniel
Osvaldo, tiene las horas contadas en el club milanés. Tras un intento fallido
de forzar su salida del club – como si hizo en el Espanyol o en la Roma -, el
ariete tiene la voluntad de rescindir su contrato con el club italiano para
fichar por el club de sus amores, Boca Juniors.
Esta es la enésima trifulca de Osvaldo ya que muchas otras veces, el jugador ya ha protagonizado acciones curiosas que provocaron que este fuera más conocido por sus acciones fuera del terreno de juego que dentro de él. Esta vez, parece ser que se enfrentó con el también polémico ariete argentino del Inter de Milán, Mauro Icardi, con el que se discutió en el mismo terreno de juego tras que éste no le pasara el balón mientras se disputaba un choque frente la Juventus de Turín. Así pues, Osvaldo tendrá que salir por la puerta de atrás de otro gran club dado que su comportamiento nunca estuvo a la altura del club neroazzurro.
El ariete corpulento, técnico y
poderoso empezó su carrera deportiva en el Club Atlético Huracán, que
curiosamente es conocido entre sus aficionados como el “globito” por la forma
de su escudo. Tras debutar con sólo diecinueve años con el club bonaerense,
Osvaldo empezó a destacar por su gran determinación en el aérea ya que en su
primera temporada, el argentino anotó once goles en treinta partidos.
Estos registros no pasaron desapercibidos y pronto llamaron la atención a los ojeadores europeos. Curiosamente, el delantero bonaerense decidió aceptar una oferta del Atalanta italiano y en este momento empezaría el extraño romance de Osvaldo con el país italiano. Tras la disputa de tres partidos con el club de Bérgamo, el delantero se marchó al Lecce de la Serie B italiana dónde lució el dorsal número diez. La temporada terminó mal para el Lecce, ya que no consiguió ascender a la Serie A, pero esta no terminó tan mal para un Osvaldo que anotó ocho goles. Con 21 años, había llegado la hora de dar un salto de calidad. Y así fue, en verano de 2008 el ariete italoargentino se trasladaba a Florencia para jugar junto al italiano Luca Toni o el excepcional delantero rumano Adrian Mutu. Así pues, empezaba una temporada que prometía mucho para Osvaldo, pero una lesión inoportuna provocó que estuviera apartado del equipo durante el primer tramo de temporada. Tras superar este inoportuno tropezón, Osvaldo empezó a jugar cada vez con más soltura en la ACF Fiorentina y fue apareciendo habitualmente en las segundas partes. Tras la disputa de varios partidos entre Serie A i UEFA cup, los aficionados que acudían en el Artemio Franchi empezaron a reconocer su esfuerzo con cánticos en honor a Batistuta. Y es que este delantero argentino, que militó en el club florentino durante nueve campañas en las que anotó el increíble registro de 207 goles, guardaba cierta similitud estética – ya que Osvaldo era mucho más técnico pero menos goleador e impetuoso que Batistuta - con el nuevo delantero de la ACF Fiorentina, Dani Osvaldo. Finalmente, la temporada fue provechosa por una Fiorentina que entró en Champions League gracias a una increíble chilena de Osvaldo sobre la bocina en un enfrentamiento frente al Torino. Con 22 años parecía que Osvaldo sentaba los cimientos de una carrera exitosa. Y nada más lejos de la realidad. La siguiente temporada, la 2008-2009, el ariete italoargentino disputaría sólo trece partidos con la “maglia viola” y no conseguiría anotar ningún gol.
Habiendo demostrado su valía,
Osvaldo no contó para el entonces entrenador de la ACF Fiorentina, Cesare
Prandelli, y fue traspasado al Bolonia por la escandalosa cifra de siete
millones de euros. Osvaldo llegó pasado de peso, se enfrentó con el entrenador
y la afición le reprochaba su pobre bagaje ofensivo con el equipo. Este
enfrentamiento fue aprovechado magistralmente por el R.C.D.Espanyol, que
gracias a su director deportivo Ramón Planes, consiguieron la cesión del
delantero.
Medio año. Este era el tiempo que tenía Osvaldo para redimirse y mostrar su valía en la que durante mucho tiempo fue considerada la mejor liga del mundo. Y vaya si lo hizo, el ariete encajó a la perfección en el esquema táctico de Mauricio Pochettino y pronto empezó a dar resultados. El Espanyol necesitaba gol y Osvaldo necesitaba un club como el Espanyol. Debutó en Pamplona contra el Osasuna, pero salió al terreno de juego cuando los blanquiazules ya perdían por dos goles a cero. A la siguiente jornada, Osvaldo ya jugó de titular dado que el referente perico Raúl Tamudo ya no contaba para Pochettino e Iván Alonso era hombre de segundas partes. Osvaldo debutó y anotó frente al Mallorca de Gregorio Manzano. Después, el bonaerense anotaría frente al Sevilla, Xerez, Getafe e Osasuna y el Espanyol lograría la salvación en su primera temporada en Cornellà – El Prat.
Así pues, su rendimiento fue excelente y el Espanyol pagó casi cinco millones al Bolonia para hacerse con la totalidad de los servicios de Pablo Daniel Osvaldo. La temporada 2010-2011 tuvo de todo. Comunión con la afición, lesiones, una sociedad perfecta con el mediapunta barcelonés Joan Verdú y sobretodo goles de todo tipo. El total de 15 goles que anotó, hizo que al finalizar el campeonato de liga, muchos pericos pensaran que Osvaldo no pisaría nunca más el feudo perico dado que muchos clubes se interesarían por él.
Osvaldo tenía más novias que
nunca. Atlético de Madrid, Bolton, Valencia o Roma se interesaron por él y como
no, el ariete decidió volver al país que le vio crecer deportivamente, Italia.
Sólo faltaba que Espanyol y Roma se pusieran de acuerdo con las cifras del
traspaso y Osvaldo sería jugador de la Roma. No se llegó a este punto y Osvaldo
no se presentó en las instalaciones pericas para forzar su salida del club. Finalmente, el goleador italoargentino fichó por la Roma por 16 millones de euros, no
sin antes declarar que era feliz por llegar a un “club grande” que no era lo
mismo que “Espanyol, Fiorentina o Bolonia”. Con esas polémicas declaraciones, el ariete empezaba una nueva
etapa rodeado de los prometedores Eric Lamela, Bojan o el ya más que contrastado
Francesco Totti. Osvaldo anotó 11 goles en su primera temporada y 16 en su
segunda, pero tras una discusión con su entrenador, Aurelio Andreazzoli,
Osvaldo abandonó el club rumbo a Inglaterra, concretamente en Southampton,
donde se reencontraría con su ex técnico y principal valedor, Mauricio Pochettino.
El constante cambio de club
provocó que muchos entrenadores como el mismo Mauricio Pochettino perdieran la
fe en él. Osvaldo se marchó a la Juventus de Turín tras sólo media temporada en
Inglaterra, evidenciando así, que el Southampton había derrochado 17 millones
de euros. Después, el entrenador de la Vecchia
Signora, Antonio Conte, tampoco supo sacar provecho del ariete y con el
pésimo registro de 3 goles en 18 partidos, Osvaldo puso rumbo al Inter de
Milán. I así hasta la actualidad, el prometedor Pablo Daniel Osvaldo se fue
convirtiendo lenta pero inevitablemente en el polémico delantero que no termina por encontrar su sitio. La única verdad de todo esto, es que
Osvaldo únicamente ha triunfado cuando ha jugado en clubes poco mediáticos, ya que
ha encontrado la calma necesaria para desplegar todo su talento. Apartado de la
selección italiana, con la que jugó un total de 14 partidos, el ariete pondrá
nuevo rumbo a su carrera deportiva. Suenan Boca Juniors i CSKA de Moscú, pero
todo parece indicar que el jugador bonaerense volverá a Argentina natal para
descansar y dar sus últimos coletazos en una liga menos exigente.
Blai Melgar Anguera

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